Carnaval del Distrito Nacional

Carnaval del Distrito Nacional

lunes, 20 de diciembre de 2010

EL CARNAVAL DOMINICANO: UNIVERSALIDAD Y SINGULARIDAD

EL CARNAVAL DOMINICANO: UNIVERSALIDAD Y
SINGULARIDAD
Por José G. Guerrero1
El carnaval dominicano no ha sido analizado en un contexto simultáneo sincrónico y diacrónico, universal y singular. No obstante, esta división metodológica es de fundamental importancia para su análisis, organización y promoción. En este sentido, presentamos dos trabajos que tratan la cuestión de manera introductoria. Primero, una conferencia titulada El carnaval en el mundo: lo que tienen en común todos los carnavales, dictada el 15 de febrero del 1997 en el Ier. Ciclo de Conferencias sobre el Carnaval Dominicano. Desgraciadamente, los trabajos presentados en esa ocasión permanecen inéditos, a pesar de la escasa bibliografía sobre el tema. Segundo, una entrevista revisada para estos fines titulada El carnaval: sus orígenes y su dimensión en la cual respondo algunas cuestiones sobre el tema al antropólogo Pedro Canó para la Revista Caña Brava, número 49, el 25 de febrero del 2000. En ambos trabajos se reiteran dos puntos básicos:
1- El carnaval dominicano debe ser organizado y promovido dentro de una estrategia de desarrollo que integre las experiencias carnavalescas nacionales
e internacionales, y
2- Es necesario profundizar las investigaciones sobre el carnaval y coordinar acciones entre todos los actores sociales, trabajadores de la cultura, técnicos e investigadores de cara a una mayor participación social y un proyecto de identidad nacional.
“CARNAVAL: época de fiestas, bullicios que precede a la cuaresma, los tres días preceden al Miércoles de Ceniza (día en que comienza un período de ayuno para los católicos); italiano carnevale, del italiano antiguo carnelevare, del latín medieval carnelevamen, carnaval (idea implícita: quitar la carne).
La palabra del latín medieval se refería originalmente al Miércoles de Cenizas, primer día de la cuaresma”
“CARNESTOLENDA: del latín medieval carnes tollendas, quitar la carne, las que habrán de ser quitadas”.
Gómez de Silva, Guido: Breve diccionario etimológico de la lengua española.
“¿Verdad, papá Dios, que no te pones bravo si me visto de diablo el día de Halloween?”
Carta de un niño a Dios.
El carnaval en el mundo: lo que tienen en común todos los carnavales
El carnaval es quizás la festividad más universal y antigua del mundo Occidental. Cuando la República Dominicana celebra su carnaval en la capital y las provincias con sus singularidades, participa sin saberlo de un viejo inconsciente colectivo que, una vez despierto en la Hélade dionisíaca, recorre y sobrepasa las grandes civilizaciones grecorromanas, el nacimiento y muerte de Cristo, la Edad Media (donde toma la forma de carnevale), las luces del Renacimiento, el Descubrimiento de América, la esclavitud de Africa, el colonialismo europeo, las guerras de independencia, el desarrollo del capitalismo manufacturero, el ascenso y caída del socialismo europeo, la represión de las dictaduras, el prurito hipócrita del falso moralista, la crítica de los censores eternos, la alienación cultural y la actual pérdida de los valores patrios.
No es casual que nuestro carnaval reciba cada vez más la atención y el apoyo del sector turístico, las empresas privadas y el pueblo en general que lo perciben como un evento cultural y un producto comercial muy atractivo para la promoción del turismo. El reconocimiento al carnaval dominicano no es una excepción, pues lo mismo sucede con los carnavales de Europa, Brasil, Nueva Orleans, Trinidad, Canarias, Guadalupe y Haití, para mencionar sólo algunos de los conocidos.
Para una mejor comprensión de nuestro carnaval es necesario conocer sus manifestaciones singulares y darle un seguimiento permanente a su organización, ponderar la dinámica y organización de otros carnavales del mundo, así como establecer lo que tienen en común, a pesar de sus diferencias. En este sentido, mi exposición se limitará, en primer lugar, a una reflexión comparativa del carnaval dominicano y otros carnavales, especialmente, el de Río de Janeiro. En segundo lugar, explicaremos la estructura común a todos los carnavales del mundo, es decir, lo que de universal tienen los carnavales, incluyendo el dominicano. En tercer lugar, la relación entre lo sagrado y lo profano en el carnaval.
En casi todas partes del mundo existe una celebración semejante al carnaval en la cual las personas hacen algo totalmente diferente al día-día. Colocarse máscaras y vestirse de diablo o animal durante una época especial es una práctica lúdica registrada por antropólogos en muchas culturas del mundo.
El carnaval en la República Dominicana se origina con la colonización española. Según Carlos Estaban Deive (1997), la referencia documental más antigua para las Carnestolendas -el carnaval de la colonia es de 1578 y la misma referencia a su existencia para 1553. Sin embargo, es posible que existiese desde los inicios ovandinos, ya que para 1507 el padre Las Casas observa un carnaval en España y lo describe en su Historia Apologética. A su vez, las carnestolendas se remontan en España hacia 1258, una fecha incluso anterior a la Bula In Transitarus de Urbano 1V, que legitima indirectamente al carnaval como una celebración previa a la cuaresma cristiana. Posteriormente cada país le incorpora y desarrolla su propia idiosincrasia.
Carnaval en Brasil y República Dominicana
Las modalidades carnavalescas de Santo Domingo, carrozas y comparsas, son registradas en casi todos los carnavales del mundo. Al igual que aquí, en Brasil, a principios de siglo, las carrozas eran expresión de los carnavales de los ricos y, las comparsas, de los pobres. La carroza aparece en las fiestas romanas con el nombre de currus navalis o carro naval, pero la misma sería tomada de los griegos, la civilización marinera y teatral.
En Río de Janeiro, el carnaval se celebra en tres espacios diferentes: 1) en las calles y barrios toma la forma de bloco (bloque), uno de los cuales es el famoso bloque de las pirañas (travestis) de Ipanema;
2) en los clubes nocturnos, por la noche, se realiza una celebración muy costosa y elitista del carnaval;
3) en el sambódromo, situado en la pequeña calle Marqués de Sapucaí, las escuelas de samba desfilan en carros alegóricos (algunos llegan a tener hasta tres pisos de altura), alas o grupos de personas que forman parte de una alegoría y centenares de músicos.
En el Estado de Bahía, en el nordeste del Brasil, se celebra un carnaval totalmente diferente al del Río de Janeiro. También encontramos bloques o grupos de comparsas como los Hijos de Gandhi, medio millón de personas vestidos a la usanza del Mahatma, o también los afoxés, grupos carnavalescos con música y vestuario de tradición africana. Pero, la mayor diversión del carnaval bahiano se realiza alrededor de una trío eléctrico, una carroza al estilo dominicano con un pequeño combo con guitarras y percusión (al principio eran tres músicos, de ahí su nombre). Una brasileña que observaba en Santo Domingo los combos dominicanos tocando en carrozas, dijo: “¡Oh! Um trio elétrico da Bahía”.
En Pernambuco, otro Estado del noroeste brasileño, en las ciudades de Recife y Olinda, el carnaval se realiza en plena calle, con una música llamada frevo que se baila, sombrilla en mano, apartando las
piernas hacia los lados y recogiéndolas hacia dentro. Las singularidades de este carnaval se relacionan con la herencia cultural de los holandeses que ocuparon la región en el siglo XVII.
Veamos algunas experiencias útiles del carnaval de Río de Janeiro, el mayor espectáculo popular delmundo carnavalesco, guardando las distancias culturales y recordando que no se trata de copiar, sino
de aprender. En Río de Janeiro, el carnaval está organizado en “escuelas de Samba”. En cada barrio marginado o popular llamado favela existe un amplio salón donde los miembros de la escuela ensayan el samba-enredo (música de samba con una letra ritmada a manera de décima, compuesta por un compositor de la escuela). En cada escuela existen artistas y carnavalescos que enseñan a sus miembros a tocar los instrumentos, diseñar las vestimentas, confeccionar las fantasías, bailar correctamente samba no pé (el hombre no puede levantar los pies ni mover las caderas; para las mujeres es diferente).
También enseñan cuál es el significado de las diferentes partes del montaje carnavalesco.
En cuanto a la música, cada escuela tiene la suya, y la dirige un cantante y dos acompañantes o puxadores (el primero canta un estribillo y los otros responden). El conjunto está compuesto por unos
900 músicos, de los cuales unos 400 tocan la batería o sección rítmica (redoblantes, tamborinos, cuícas, reco-recos, etc.). Le acompañan el mestre sala y la porta bandeira, una mujer que porta la bandera dela escuela y un hombre que la corteja con bailes circulares. Salvo un error involuntario, esta pareja debe recibir la máxima puntuación, pues de lo contrario es casi seguro que la escuela perderá. Luego, le siguen la comisión de frente que es un grupo de personas famosas o no, relacionadas con las escuelas
(no bailan, apenas caminan o marchan). Después, viene el ala de las bahianas, obligatoria en todas las escuelas, un grupo de mujeres gordas, de edad avanzada, con vestidos-cretonas que bailan en forma circular. Finalmente, desfilan los carros alegóricos, alegorías y alas de las cinco mil personas de la escuela o agregados.
En Río de Janeiro desfilan unas 20 escuelas de samba durantes los tres días previos al Miércoles de Ceniza. Aquí hay una experiencia que aprender. En Santo Domingo, un día de desfile nacional agrupa
más de 200 carrozas, lo que implica repetición y cansancio de los participantes, por lo que se imponen selecciones y evaluaciones más rigurosas.
En Brasil, salvo las excepciones del nordeste, el carnaval termina el Miércoles de Ceniza, un díacargado de saudade o tristeza porque se anuncia el fin de la alegría. Una famosa canción de Vinicius de
Moraes y Tom Jobim dice: “Tristeza no tiene fin, felicidad sí”. En este día es muy común la frase: “Nos vemos en el próximo carnaval”.
La evaluación del desfile y la selección de la escuela ganadora se realiza bajo un estricto sigilo y discreción. La votación se realiza en un amplio estadio y cada escuela lleva sus simpatizantes. No se
sabe cómo ni por qué, pero las personas intuyen la ganadora. De todos modos, los resultados siempre son muy apretados y nunca falta la crítica y el disenso. El jurado es muy estricto con la evaluación: el tiempo (30 minutos más en el desfile es una puntuación descalificadora); las alegorías, los temas, la batería (no puede tocar fuera del compás), las alas no pueden disgregarse y, finalmente, los fanáticos tienen que pararse a aplaudir y bailar en las graderías. Realmente, es muy impresionante cómo se organizan más de cinco mil personas de manera tan coherente y armoniosa. Luego que la escuela ganadora es escogida, ésta desfila nuevamente el domingo próximo y, las demás, se retiran a sus respectivos barrios para organizarse para el próximo carnaval.
La organización del carnaval carioca es extraordinaria. La iniciativa la tienen los pobladores de los barrios marginados o favelas. Pero, a la escuela se integran (previo pago) artistas conocidos, artesanos,costureros, sastres, escultores, etc. Finalmente, el Estado y la Riotur (Oficina de Turismo) realizan toda la promoción interna y externa. Al cobrar los derechos de transmisión por la TV, entradas a los desfiles y clubes, pago del vestuario, el carnaval carioca permite a los organizadores sufragar los gastosy vivir de esa actividad considerada una prestigiosa profesión. Este es el secreto de la suntuosidad y creatividad. A pesar de que muchos brasileños critican la comercialización del carnaval, el mismo serealiza en planos diversos que no impiden la participación gratuita del pueblo. De todas maneras, hay que pensar en una mínima organización comercial del carnaval, sin que pierda su autenticidad, pues es la única forma de lograr su sustentabilidad y evitar el clientelismo de las instituciones del Estado. En Santo Domingo se podría realizar propuesta para que el carnaval resulte una actividad lúdica comercialmente provechosa para la población que la organiza con el objetivo de abaratar los costos, garantizar la participación de todos, incluyendo los turistas que nos visitan. Nuestra organización no tiene que ser en forma de escuelas de samba, aunque sí podemos rescatar el aspecto didáctico y popular de la escuela como un centro de aprendizaje y desarrollo cultural permanentes. Otro aspecto muy desarrollado en el carnaval brasileño -en el cual el nuestro es muy deficiente- es la música. En Brasil, cada agrupación carnavalesca tiene su música. En Río de Janeiro, cada escuela de samba compone su samba-enredo, una modalidad exclusiva de samba para el carnaval. En Santo Domingo se escoge un tema del carnaval porque obviamente las agrupaciones no crean músicas particulares. Además, nuestras
carrozas y comparsas suelen estar acompañadas de música grabada, de merengue o salsa, algunas tocadas por combos conocidos. Si el carnaval es hacer algo diferente o invertido del día-día o introducir una ruptura con la cotidianidad, y si el merengue y la salsa son músicas cotidianas, obviamente, que no pueden ser la música del carnaval. No estoy diciendo, entiéndase claramente, que se excluyan, sino que se toquen de manera diferente. Además, la letra debe hacer referencia al tema de la comparsa. He aquí un aspecto en el cual nuestros músicos, compositores y arreglistas pueden hacer grandes contribuciones.
En muchos carnavales del mundo americano se utilizan las llamadas marchas, originalmente tocadas por las bandas municipales de origen francés. Durante el carnaval, en sentido estricto no se baila; las actividades son brincar, jugar, marchar (sin el estilo militar). Un tema interpretado magistralmente en forma de merengue por Joseíto Mateo llamada Jardinera es una famosa marcha o rancho del carnaval carioca de 1939:
“¡Óh! Jardinera, Por que estás tao triste?
“Oh! Jardinera, por qué estás tan
Mas o que foi que te aconteceu
triste?, qué fue lo que te
Foi a camelia que caiu do galho
pasó; fue la camelia que se
Deu dois suspiros, e depois morreu”
rompió dio dos suspiros, y
se murió”
El contenido de las marchas suele ser banal y de doble sentido: Mamá yo quiero, mamá yo quiero ,
mamá yo quiero mamar...
Así, el samba-enredo épico-lírico se complementa con la marcha irreverente.
Otro aspecto relevante del carnaval carioca que podría enriquecer el nuestro es el tipo de participación y apoyo de las autoridades. El carnaval es un ritual de la farsa, la comedia, pero realizado muy en serio.
La autoridad pública entrega el gobierno de la ciudad al rey Momo, la figura principal del carnaval, y su corte de bufones. Durante tres días mínimos, se realizarán acciones totalmente diferentes a la cotidianidad. ¿Quién es o debe ser el rey del carnaval? En Brasil, el rey Momo es casi siempre una persona muy obesa que come, bebe y ríe con profusión y, sobre todo, baila horas enteras. Mientras más
gordo, mejor, para que contraste con su corte de bellísimas y atrevidas damas. He aquí la complementaridad entre la bella y la bestia. El carnaval se inicia con la coronación del rey Momo en plaza pública y la entrega de las llaves de la ciudad. Termina cuando éste las devuelve al síndico o gobernador. En nuestro país, especialmente durante el desfile del Malecón, el rey del carnaval es una figura irrelevante para el carnaval y el mismo se limita a subir y bajar de una carroza. Debemos recordar que se trata de la figura principal y debe ser significativo para la organización del carnaval. Para mí, el mejor candidato para el rey del carnaval dominicano sería Dagoberto Tejeda. Tampoco es correcta la selección del personaje Califé como rey, porque éste tiene su papel singular. Fradique Lizardo decía que el rey Momo era exclusivo del carnaval brasileño. En realidad, aparece en el primero de los carnavales del mundo que eran las fiestas dionisíacas de la Grecia antigua.
Otro aspecto muy poco trabajado en el carnaval de Santo Domingo es la organización del desfile, comparsas y carrozas en la Avenida George Washington. La interferencia del público y de las autoridades, el comportamiento desnaturalizador de las comparsas ante los medios de comunicación, el predominio visual de las carrozas, el número ilimitado de comparsas y figuras que se repiten, la ausencia del tiempo como variable fundamental del desfile, la ausencia de una música carnavalesca relacionada con las comparsas, los altoparlantes y bocinas de algunas casetas, el uso inadecuado de la publicidad, la visibilidad de los jurados, la ausencia de criterios sistemáticos y explícitos en la evaluación, son aspectos que deben ser corregidos en nuestro desfile nacional. Algo parecido sucede en las provincias del país.
La estructura universal del carnaval
Desde el punto de vista metodológico, es preciso hablar de carnaval y carnavales, apuntando a lo que tienen en común y sus diferencias. Una discusión muy pertinente es si se puede hablar de carnaval
antes de su versión cristiana original del medievo. Nuestra posición al respecto no es unívoca. Si bien es con la cristiandad que el carnaval toma su forma básica de la cual derivan los carnavales actuales del mundo, no es posible negar la existencia de aspectos carnavalesco anteriores al siglo XIII d. C. en las sociedades grecorromanas.
De todas maneras, lo que es común a todos los carnavales es una dialéctica de la inversión, inversión presente en su propio nombre. Originalmente, la palabra carnaval proviene del latín medieval carnelevamen (quitar, botar o eliminar la carne) y se refería al Miércoles de Ceniza o al primer día dela Cuaresma (Gómez de Silva 1989). Actualmente, el carnaval se refiere a lo contrario: es una fiesta de la carne. Gracias a la dialéctica de la inversión, durante el carnaval el hombre común deviene en el hombre excepcional y viceversa. Otra palabra que originalmente denota un significado inverso al actual es persona. En Roma, tomado de los griegos, cuando un actor representaba una obra teatral se colocaba una máscara llamada persona. El precedente grecorromano de la Nochebuena cristiana son las Saturnalias romanas durante las cuales el amo comía en la misma mesa que el esclavo. Durante la
Última Cena, Jesús lavó los pies a sus discípulos. Simbólicamente, el Diablo verdadero se asusta al ver su propia imagen en un Diablo Cojuelo dominicano o un Diablito panameño y se refugia en el interior
de una persona normal sin careta. De ahí, los vejigazos del Diablo carnavalesco al público. Se trata de una forma de ayuda y penitencia para sacarle el Diablo verdadero escondido en su interior.
El carnaval recrea lugares cotidianos con un sentido nuevo, donde el tiempo, los problemas y las jerarquías sociales, económicas y políticas quedan en suspenso. Según Roberto Da Matta (1979), el
carnaval recrea el reino de la libertad y lo esencialmente humano suspendido entre la rutina automática y la fiesta que reconstruye el mundo. Es en estos espacios que renace el poder del sistema y de la
sociedad, pero también donde se puede forjar la ilusión, esperanza de ver el mundo cambiando de cabeza para abajo.
El carnaval es un hecho del mundo de los símbolos, de la conciencia o mentalidad social, que sirve para legitimar, marcar y definir las posiciones, las identidades y la acción de los actores sociales.
Durante el carnaval, el individuo se convierte en una persona. El mundo cotidiano está para el individuo como el mundo excepcional del carnaval está para la persona. El acto de individualización es equivalente en nuestra sociedad a una renuncia del mundo. El individuo es una unidad social que pertenece al mundo anónimo de las masas y sometido a las leyes impersonales del trabajo y administración burocrática. Durante el carnaval, el individuo común, sin relación alguna con el mundo dominante, se convierte en una persona que, sin necesitar nombres y apellidos verdaderos, puede disfrutar de un ambiente personalizado a través del personaje que interpreta o su simple participación en el mismo.
El carnaval se presenta como un evento que, dentro de una sociedad históricamente determinada y con un tiempo histórico central, es capaz de expresar valores, relaciones, grupos sociales e ideologías
que pretenden estar al lado o encima de ese tiempo histórico. El tiempo del carnaval es muy similar al de las sociedades estudiadas por los antropólogos llamadas primitivas, donde la historia no es registrada como una sucesión temporal de eventos, sino en la forma de mitos, leyendas, sagas y genealogía, formas que se sitúan por encima o al margen del mundo real. En esas sociedades, el todo predomina sobre las partes y el trabajo cotidiano no es separado del tiempo necesario de realizarlo, ni mucho menos como un acto individual o divorciado del hombre que lo realiza. Tanto en el carnaval como en las sociedades primitivas, la relación fundamental no es entre los individuos, sino entre los hombres y mujeres de una comunidad. Es por eso que los rituales carnavalescos pueden servir, hasta en una sociedad histórica, jerarquizada y diferenciada en su interior, para promover la identidad social y construir su carácter social.
Los rituales como el carnaval constituyen una región privilegiada para penetrar en el meollo de la cultura de una sociedad, en su ideología dominante y dominada y en su sistema de valores, al tiempo de permitir tomar consciencia de los planos más profundos de la convivencia social que la propia sociedad no reconoce claramente, pero que desea colocarlos como un ideal eterno.
Durante el carnaval, un conjunto de factores social e históricamente dados es combinado y recombinado para realizar lo que percibimos como carnaval antiguo o moderno, rural o urbano, de los ricos o de los pobres. Lo que todos tienen en común es que son eventos dominados por la idea de que acontecen en un tiempo especial: un tiempo fuera del tiempo y del espacio cotidiano, marcado por acciones invertidas, personajes, gestos y ropas característicamente diferentes a la cotidianidad.
Un complejo mítico-ritual como el carnaval, se constituye en un dominio privilegiado para manifestar aquello que se desea perenne o eterno en una sociedad. También surge como un área crítica -bien llama Dagoberto Tejada a nuestro Califé como la conciencia social de nuestro carnaval-, que penetra en la ideología y valores de una formación dada. El carnaval dominicano, como los del mundo, constituye un momento en el que se concretiza un conjunto de gestos, actitudes y relaciones que son vividas y percibidas como nuestra identidad. El carnaval está por tanto junto a aquellas instituciones que nos permiten ser y sentir nuestra propia continuidad como grupo o nación. A diferencia de lo que acontece en un juego de pelota cuando un equipo dominicano juega en el exter ior, el carnaval tiene la ventaja de que, para sentirnos dominicanos triunfadores, no es necesario un desenlace o resultado. Esto significa que el carnaval posee una función de una mayor integración que nuestro deporte nacional.
El carnaval permite transformar lo singular en universal, lo local en nacional, lo individual en colectivo, y viceversa. Es en este juego de transformaciones que una sociedad toma conciencia de su identidad.
Como bien explica Roberto Da Matta (1979), el carnaval es un rito sin dueño, un festival con múltiples planos donde gana importancia quien está más cerca de algunos de sus centros; sea de la música, del canto, de la danza, de los desfiles, de las autoridades. Allí se encuentran tanto los marginales como los importantes del mundo social, pero ambos ocupan sus lugares, disfrazados e igualados, al
común de los mortales.
Nuestras sociedades modernas e individualistas son marcadas por ritos conmemorativos -día de la patria, carnaval, día de la Virgen, etc.- colocados por encima de las diferencias internas. El carnaval
tiene la función en una sociedad compleja de ser un ritual nacional que ayuda a construir, vivenciar y percibir el universo social como una totalidad, frecuentemente fragmentada por contradicciones internas.
Esto es lo que explica cómo y por qué el pueblo dominicano y el mundo desde los griegos pueden darle tanta importancia a un momento de libertad y creación como es el carnaval cuando sabemos que ese momento es de hecho una mentira, una ilusión pasajera en escasos días al año.
Cuando la sociedad convierte un hecho ordinario en extraordinario y enfoca un aspecto de la realidad, consigue cambiar su significado dándole otro nuevo. La realidad se transforma en ideal en pocos días
al año lo que permite soportar y hasta modificar idealmente la cruda realidad. Una vez que el carnaval termina con la vuelta a casa, las personas vuelven a ser individuos, aunque con esperanzas renovadas.
En el carnaval somos, pensamos y vivimos el mundo cotidiano de una manera diferente mediante la dramatización de nuestra realidad social. Es como si las contradicciones y fragmentaciones sociales
no importaran en esos días y se prefiera dejar de lado nuestro sistema de vida jerarquizado y de escasa movilidad social, ensayando vivir, aunque efímeramente, en libertad y fraternidad. Es por esto que para poder comprender lo que sucede en tres o varios días del carnaval es necesario conocer lo que sucede en los trescientos sesenta y tantos días restantes del año.
Lo sagrado y los profano en el carnaval: una relación universal y polémica
Todos los carnavales en el mundo se realizan con gran euforia, colorido y hasta desenfreno social lo que motiva discusiones sobre su ética y función social.
En Brasil, donde se celebra el más amplio y licencioso carnaval a nivel mundial, la Iglesia comúnmente se enfrenta a los carnavales exigiendo a las autoridades públicas la prohibición del carnaval más allá del Miércoles de Ceniza, fecha en que se inicia la cuaresma, uno de los días más sagrado del cristianismo. En Santo Domingo, varias instituciones eclesiásticas y personalidades se han manifestado a favor de la separación del carnaval y las fechas patrias (27 de Febrero y 16 de Agosto), moción que no es compartida por antropólogos y carnavalescos que consideran que dicha separación sería un anacronismo histórico, pues ésta es la forma en que el pueblo dominicano celebra las festividades patrióticas desde antaño.
En verdad, esta discusión no es reciente sino más bien la actualización de una vieja confrontación entre lo sagrado y lo profano. Por un lado, el carnaval se define en oposición a lo sagrado (eje sincrónico) y, por el otro, lo profano tiende a desbordar lo sagrado (eje diacrónico).
Históricamente, el carnaval habría sido legitimado oficialmente a partir de 1264 cuando el papa Urbano 1V en la Bula In Transitarus permite que las fiestas religiosas sean celebradas popularmente.
Dicha bula manda a celebrar autos sacramentales, piezas de teatro popular medieval con temas bíblicos y el triunfo del bien sobre el mal. Es bueno recordar que los Momises o Guloyas de San Pedro de Macorís interpretan estos temas con ciertas reminiscencias antiguas. La lucha entre toros y civiles de Montecristi podría relacionarse con este tipo de enfrentamiento simbólico religioso.
Durante la época medieval europea y la colonial americana, la Iglesia Católica permitió manifestaciones populares carnavalescas, inclusive, en fiestas religiosas tan solemnes como Corpus Christi. Ahora bien, la Iglesia no inventa el carnaval, apenas le confiere un corte o dimensión religiosa a una celebración pagana practicada por los egipcios, griegos, galos y especialmente romanos. Lo que era una fiesta relacionada con la fertilidad, el drama, el culto al macho cabrío, la cosecha del vino, el cambio de las estaciones, el baile de máscaras y la inversión de roles sociales, la Iglesia la reestructuró con el objetivo de que el pueblo celebre con disfraces alegóricos el triunfo del bien sobre el mal, al tiempo que integraba la celebración pagana de “llevar o botar la carne” antes del inicio de la Cuaresma,
un tiempo especial de ayuno, recogimiento y preparación espiritual. Pero, la relación entre lo sagrado y lo profano se mantenía -y todavía se mantiene- en una tensión latente, permanente. Con el desarrollo
material y racionalización de la sociedad, lo profano cava vez más desborda el contenido sagrado del carnaval.
El carnaval, las fechas patrias y las procesiones religiosas son los tres modos básico a través de los cuales ritualizamos nuestra identidad en el ámbito nacional. En verdad, se trata de una relación universal de las sociedades occidentales modernas que se traduce en la relación entre cultura (carnaval), política (desfiles) y religión (procesiones). Son rituales de expresión de la estructura de una sociedad, sea dominicana, brasileña u otra cualquiera. En estos rituales se observan los mecanismos fundamentales de la dramatización del mundo o de la sociedad. Los tres están relacionados, pero pueden ser analizados de manera particular. Es a través de ellos que la sociedad dominicana desdobla ante sí misma su imagen o construye aspectos fundamentales de su identidad nacional. En otras palabras, la identidad se expresa de manera privilegiada en los desfiles conmemorativos, las procesiones y carnavales, en los cuales la sociedad en su conjunto se orienta en torno al evento centralizador de la ocasión, parando o cambiando sus sentidos de la cotidianidad. He aquí la impronta de la sincronía en la historia de una sociedad, válida también para la nuestra.
Obviamente, sin estos rituales la sociedad corre el riesgo de diluirse o destruirse en sus diferencias o inequidades internas. He aquí el marco conceptual de la polémica sobre la separación del carnaval y
las fechas patrias. Estos tres rituales forman un triángulo de la identidad nacional, y algunos sectores entienden que dos de los vértices están superpuestos cuando se celebran el carnaval y la independencia en la misma fecha. En cada evento se establece una autoridad: en el desfile, la autoridad es el Estado; en la procesión es la Iglesia y en el carnaval el pueblo, la sociedad, la cultura. Los tres tienen diferentes movimientos: el desfile es una marcha, la procesión es un caminar y el carnaval es un brincar, jugar, una postura gestual corporal.
Ante esta situación, se impone la celebración de un evento nacional en el cual se discutan las ventajas y limitaciones de cada posición en torno a dejar como está o cambiar la fecha del carnaval. El tema debe ser tratado dentro de un clima de consenso y no de imposición. De cualquier manera, la voz y el voto del pueblo y sus carnavalescos no deben faltar en la toma de decisión. De todos modos, es preciso apoyar el carnaval dominicano en todas sus manifestaciones. Por más increíble que parezca, las alegorías brasileñas, el diablo cojuelo dominicano, los diablicos panameños o los vejigantes de Ponce son tan antiguos y universales como la cruz cristiana y el misterio de la salvación.
Antes de terminar, es necesario ponderar algunas características del carnaval dominicano que se convierten en ventajas únicas para el disfrute popular. En primer lugar, nuestro carnaval es una fiesta muy barata y accesible al pueblo. En Río de Janeiro, cada escuela de samba gasta aproximadamente 15 millones de pesos al salir a la avenida; la entrada más barata al Sambódromo cuesta más de 30 dólares y, los camarotes, lugares exclusivos de ricos y artistas famosos, sobrepasan los 10 mil dólares por noche. En nuestro país, aunque recientemente se han introducido vistosos y caros trajes de diablo, en regiones como Cotuí y San Cristóbal, el pueblo confecciona trajes simples con materiales baratos (papel u hojas de plátanos) sin perder su belleza y realismo. Además, se registran figuras permanentes como Se me muere Rebeca, Califé y otras que indican cierta continuidad histórica con las representaciones teatrales de antaño. Existen variantes regionales -La Vega, Santiago, la Capital, Cotuí, Salcedo, Elías Piña- que sirven para las identidades locales, al tiempo que festividades mágico-religiosas con aspectos carnavalizados se realizan a lo largo del año entero, algunas inclusive durante el período de Semana Santa, como son las Cachúas de Cabral y los Gagás de los bateyes. Los fines de semana del mes de febrero y en las fechas patrias de la Independencia (27 de Febrero) y la Restauración (16 de Agosto) se celebran festividades carnavalescas. También, nuestro carnaval integra diversas manifestaciones de grupos étnicos y nacionalidades extranjeras que han emigrado al país como son los cocolos de la Antillas inglesas y Turkilandia, los haitianos y cubanos. Finalmente, hasta el momento, nuestro carnaval se realiza en un marco de convivencia pacífica y fiesta popular sin desencadenar en tragedias o reyertas lamentables. El carnaval es la única fiesta en la que el pueblo es el protagonista.

El carnaval: sus orígenes y dimensiones
(Entrevista con Pedro Canó)
El carnaval es sobre todo inversión, dice José Guerrero, investigador antropólogo que ha dedicado un tiempo precioso al estudio de la expresión popular dominicana y a identificar y conocer los recorridos
que han hecho los elementos que conforman nuestras tradiciones para que hoy contemos con un complejo sistema de representación que nos son propias.
El Lic. Guerrero nos habla sobre los orígenes griegos de una festividad casi universal, de las contradicciones en la lectura de los símbolos y de cómo se desentraña el misterio de los significados.
El carnaval, dice, es la fiesta más universal y antigua del mundo occidental: “He buscado alguna otra festividad, pero todo lo que he hallado es propio del mundo cristiano, mientras que el Carnaval se
remonta al menos al siglo VII antes de Cristo. Hay otras celebraciones que se remontan muy atrás, pero que no han logrado la vigencia de que goza el Carnaval; por ejemplo, el día de Año Nuevo es una celebración importante, pero es un sólo día y no tiene la complejidad del carnaval. El nuevo año es un cambio de tiempo, pero la persona no cambia; en el Carnaval la persona cambia interior y exteriormente.
El carnaval nos ha llegado alterado, plantea, pero lo que se cambia es la relación entre lo sagrado y lo profano. En el carnaval opera esta relación determinante entre lo sagrado y lo profano. En un momento
ambos términos se acercan y en otro, se alejan. Esto constituye el centro de la dinámica histórica del carnaval. El carnaval es una estructura con elementos definidos, que se modifican con el tiempo y de acuerdo a la cultura, pero que se mantiene esencialmente en todos los lugares. La estructura del carnaval es la inversión. Ahora bien, ¿qué cambia el carnaval? Muchas cosas, pero sobre todo cambia el tiempo-espacio. El tiempo ordinario se convierte en extraordinario, pero predominando el tiempo profano. Todas las sociedades, incluyendo las no occidentales, dividen su tiempo en ejes que se corresponden con tiempo ordinario y extraordinario. El carnaval pondera el tiempo profano. El carnaval se estructura a partir de la inversión en todos los ámbitos: la inversión del tiempo, de los roles, de los valores. El carnaval que no invierte, no es carnaval.
Hay que aclarar que nuestros carnavales, los carnavales latinoamericanos, los caribeños, beben de diversas fuentes; tienen elementos primordialemente europeos, pero también elementos propios de las culturas donde se desarrollan, eso es innegable. Por otro lado, sólo se puede hablar de carnaval en sociedades de tipo occidental, sociedades divididas en clases sociales, sociedades con Estado. Pienso, aunque hay que confirmarlo, que no hay carnaval propiamente dicho en sociedades sin división de clases, pues el carnaval no hace sino unir lo que está desunido. En sociedades en que no se da la división entre clases sociales o no hay una drástica división entre el hombre y la naturaleza, no hay necesidad del carnaval. No hay una necesidad social para que este exista. No se me ocurre pensar que entre los taínos había un carnaval.
Entiendo, en definitiva, que el carnaval es un rito que toma valores de la realidad cotidiana y los convierte en extraordinarios y, en segundo lugar, une, por espacio de dos o tres días, segmentos sociales que el resto del año permanecen separados. Esas son las grandes virtudes y la especificidad del carnaval.
En Grecia, el carnaval se nutre de lo sagrado y de lo profano. Tenemos que hacer referencia a estos pares de opuestos para entender el carnaval. El carnaval es una estructura viva que se va modificando; principal y originalmente, el carnaval es un culto de fertilidad, después se le van agregando otros cultos, tales como los cultos a los ancestros, los muertos, los diablos, seres del otro mundo, que guardan relación, si bien más velada, con cultos de fertilidad y, para explicarlo debo decir que la Semana Santa es un rito de fertilidad, pues Jesucristo no muere simplemente, sino que muere para nacer de nuevo. Si se tratara de un ritual de ancestros implicaría la muerte de Cristo, pero para los cristianos Cristo está vivo, porque resucitó; por lo tanto, se trata de un clásico rito de fertilidad. De ahí es que el Gagá, otro ritual de fertilidad, se asocia a la Semana Santa.
El carnaval tiene el mismo elemento relacionado con la fertilidad, un ritual que aparece en Grecia como ceremonia dedicada al dios Dionisos. Dionisio o Baco, cuando se latiniza, era el dios del vino, de
la agricultura y de la locura y de la sexualidad. En Grecia y Roma estos cuatro elementos están íntimamente relacionados.
Hay otra fuente de origen del carnaval que se relaciona con el origen del teatro, y que no se debe perder de vista en cuanto se refiere a la relación entre lo sagrado y lo profano. Se trata de los misterios de Eleusis. Los misterios son ritos de iniciación que, al humanizarse, se dan a conocer a través del teatro. Este proceso lo realizó Esquilo, no sin críticas por parte de fieles de los misterios. Creo que la teatralidad del carnaval se debe a esos ritos, los cuales son popularizados a través del teatro. Hay una relación directa entre ellos. La máscara guarda relación con todo este complejo. Recordemos que la máscara era entendida por los romanos como la persona: “ponerme la máscara para que se manifieste la persona real”. El uso de la máscara, fundamental tanto para el teatro como para el carnaval, establece una relación múltiple entre el teatro, lo sagrado, lo profano y el carnaval.
Hay que comprender dos momentos del carnaval; en Grecia y Roma, como primer momento, se desarrollan las modalidades de carrozas, comparsas, la estructura del carnaval se desarrolla casi por completo, lo que va cambiando son los aspectos exteriores. En ese sentido yo podría afirmar que el carnaval dominicano es grecorromano, sin negar el componente africano, claro está. La estructura de la inversión es clásicamente grecorromana, y aparece en otros rituales por igual, no solamente en el carnaval, pero el más invertido de todos los rituales es el del carnaval. La inversión aparece en el origen romano de la Nochebuena cristiana, cuando el amo le servía al esclavo, pero es en el carnaval cuando la inversión se presenta de manera más expresiva.
El segundo momento es el momento medieval. Los siglos XI y XII d.C. son siglos de gran oscurantismo, pero en el siglo XIII se da un reavivamiento de la cultura, se desarrollan las ciudades italianas, el arte cambia del románico al gótico; pero además hay cambios en el arte, por ejemplo en el arte religioso: Cristo aparece humano, mientras la Virgen sonríe. Ahí aparece el carnaval en su forma más prístina, se verifica un desarrollo del carnaval. Primeramente, el carnaval había sobrevivido como una fiesta profana, pero después de la desaparición del Imperio Romano, la Iglesia procura limitar el
campo de lo profano y hacer sagrado todo lo que se refiere a las festividades populares, y es cuando aparece la bula Intransitarus del papa Urbano 1V.
La Iglesia desea evangelizar al pueblo, en términos antropológicos transculturizarlo. La historia ritual de la Iglesia implica el dominio, pero también la adaptación de todos los mitos y ritos que encontró; la Iglesia no inventa nada, más bien modifica lo que encuentra de acuerdo a sus propios criterios, dejando afuera, con frecuencia, prácticas populares. El paso del cristianismo al catolicismo implica la adaptación y asimilación de la Iglesia a todas las culturas que encontró, sea en el Viejo Mundo como en el Nuevo. El primer Concilio (de Jerusalén) ya plantea la necesidad de eliminar la preeminencia judía de la ritualidad y el mito cristianos. Hay que aclarar, sin embargo, que aunque muchos entienden que el carnaval se reinstala o reaparece en Europa luego de la bula Intransitarus, del
año 1264, no es ahí donde el carnaval se origina, pues la bula, que se refiere a Corpus Christi, plantea que se permita el teatro popular entre las festividades, así como montar autos sacramentales y celebrar actividades festivas populares. Pero la Iglesia no manda al pueblo a vestirse de diablos, sino que, al parecer, la bula permitió integrar o coexistir con una práctica profana existente a las actividades de la Iglesia.
Por otro lado, en el medioevo hubo grandes crisis como la peste negra y hambrunas, tiempos apocalípticos, tiempos de incertidumbre y, obviamente, el carnaval aparece como una respuesta a todo este panorama, es decir, hubo un cambio; la propia Iglesia Católica cambia en este período. Quiero aclarar que en ningún momento debe entenderse que la Iglesia organiza el carnaval, sino que se aprovechó de la coyuntura. Los autos sacramentales se segmentaron; hubo piezas que tomaron cuerpo por sí mismas y, como pasó en Grecia, la tragedia se mezcló con lo cómico, con la farsa, es decir, en un determinado momento, la persona habló de otra manera o apareció con el tamaño que no era y, poco a poco, llegamos a la farsa propiamente dicha. Lo que quiero decir es que las escenas bíblicas se humanizaron. El paso de lo sagrado a lo profano consiste en que los ritos se humanizan; en vez de ser un dios allí sentado, es un hombre, las escenas sobre la pasión de Jesucristo pasan a ser las de las leyendas, no las bíblicas. Esa es la humanización, y llega un momento en que la fiesta se convierte en
una fiesta popular, y tiende a perder el vínculo directo con su origen sagrado. El personaje del diablo medieval que era vencido por Jesús o San Miguel, toma vida propia, y se convierte en exorcista del verdadero Diablo. Es por eso que el diablo cojuelo es una antípoda del Diablo. La clave está en que es un diablo humanizado, carnavalizado.
La polémica sobre los límites del carnaval, que hoy se ventila aquí en República Dominicana, es una polémica antigua, milenaria.
¿Por qué se celebra el carnaval en febrero?
Eso viene del origen grecorromano, pues son rituales de fertilidad que preceden a la primavera de marzo.
¿Cómo se celebraba el carnaval medieval? ¿Cuál es tu opinión sobre la separación del carnaval y
las fechas patrias?
La Iglesia, con su poder, le deja una impronta al carnaval, lo limita, lo hace llegar hasta el día previo al inicio de la Cuaresma, logrando dividir el tiempo sagrado del tiempo profano. Eso lo logra el poder
de la Iglesia, pues en sus orígenes griegos, el carnaval no sólo se celebraba en febrero; también otras fiestas se celebraban en marzo y en abril. Había algo así como un carnaval mayor y un carnaval menor, que tienen que ver con las fiestas de las Leneas. El argumento eclesiástico de que el carnaval sólo se celebra en un momento específico (previo a la cuaresma) es una verdad parcial. El problema es que se piensa que el carnaval tiene un origen exclusivamente medieval, olvidando otros orígenes y sobre todo que el carnaval es una estructura que se va modificando. Existen festividades carnavalescas que no se celebran antes del Miércoles de Cenizas, sino al margen de ese tiempo, ya sea porque se perdió el control eclesiástico o porque se decidió celebrarlo así. Nadie controla la dinámica de los pueblos cuando se desbordan.
En cuanto al nombre del carnaval, debo decirte, que carnaval proviene de italiano carnevale, del italiano antiguo carnelevare, que significaba quitar o botar la carne (contrario a fiesta de la carne) y se
refería originalmente al Miércoles de Ceniza, cuando no se come carne: aquí se registra la inversión.
La palabra carnestolendas significa lo mismo.
En cuanto se refiere a nuestro carnaval, sus orígenes son europeos, pues nos llegan con los europeos las comparsas y los diablos cojuelos. En África no existía el concepto cristiano medieval del Diablo.
Exú es algo diferente. Todo lo que tiene que ver con diablos y calaveras remite a la Muerte Danzante del medievo, un personaje que figura en la obra de Dante... y de la Muerte Danzante a la Muerte en Yipe que hay un solo paso.
Casi todo carnaval lleva una máscara, un cambio físico, pero no todo cambio físico implica carnaval.
Puedo decir, por ejemplo, que el Gagá no es carnaval, sino un rito mágico-religioso como lo estudió June Rosenberg (1979), pero hay fiestas y rituales que se carnavalizan. El Gagá se ha carnavalizado.
Se saca de contexto y se celebra como una fiesta parecida al carnaval. Se trata de una dinámica cultural.
Así, el Gagá pasa de lo sagrado a lo profano. Hay allí siempre un peligro de descontextualización; es importante hacer que el Gagá se conozca, pero hay que explicar el contexto, pues en un país como el
nuestro, una vez se descontextualiza un elemento de la cultura, la gente termina confundiéndolo. Si lo sacas de su contexto debe haber una explicación. Asimismo, los Momises y Guloyas no son carnavales, pero hoy en día se han carnavalizado por un proceso que aún no está investigado. Los toros y civiles de Montecristi y las cachúas de Cabral tampoco son carnaval. Se trata de otro tipo de ritual; el de las cachúas es un ritual funerario; el de los toros es de enfrentamiento entre hombre y naturaleza. No todo lo que tiene careta o máscara es carnaval.
Una cosa importante es no perder de vista el componente africano del carnaval dominicano, que le viene por el componente africano de la historia y cultura dominicana. Y la presencia de África no es como un trasplante, sino como un proceso de mezcla cultural. Figuras como los papeluses de Cotuí o los tiznaos son claramente de origen africano. Algunos aspectos aparecen tanto en África como en España. Pero, el colorido del carnaval dominicano, los movimientos lascivos, son muy africanos. Si bien la careta de La Vega de origen europeo, otras responden a características africanas.
No conozco ningún estudio sobre el origen y razones por las cuales se asocia en el país el carnaval y las fechas patrias del 27 de Febrero y 16 de Agosto. Este es un punto crucial, un requisito esencial para decidir adecuadamente sobre la separación o no de ambos eventos. Repito, es un punto oscuro que es necesario investigar. Fradique Lizardo habría comunicado personalmente a Alejandro Peguero (1999) la información de que el presidente Santana, pocos años después de la Independencia (hacia 1848) fue
quien dispuso que el carnaval y la conmemoración del 27 de Febrero se celebraran concomitantemente, en vista del fuerte apoyo popular del carnaval y la apatía de los dominicanos ante la fecha de la Independencia. Según Peguero, esta medida de fuerza tardó mucho tiempo en calar en la tradición popular y no fue sino hasta el gobierno de Lilís que se materializó dicha imposición. Debemos recordar que desde la colonia se realizaban fiestas carnavalescas para celebrar grandes acontecimientos políticos de la Metrópolis. Celebrar las fechas patrias con festividades populares carnavalescas parece, pues, ser parte de una antigua tradición colonial-republicana. Por lo que habría que ser mucho más cuidadoso al modificar esa tradición ya legitimada por el pueblo como buena y válida. Yo no veo nada malo a que salgan comparsas en los días patrios. He aquí el peligro de una modificación pura y simple: debemos saber previamente, por lo menos, lo que se va a modificar.
Hubo, tiempos atrás, un carnaval de la clase alta y un carnaval popular: eso es universal, en todas partes hay esa segregación. Ahora bien, el carnaval supone el disfrute, la alegría de todos, cada uno en su espacio y, en un momento determinado, todos juntos en carnaval. El nuestro no ha logrado eso; no ha logrado la integración de los sectores dominantes, populares, clase media y artistas. Aquí quienes hacen las máscaras de carnaval son los artesanos, no los artistas, no establezco la diferencia con ánimo peyorativo. Nuestros artistas se encuentran de espaldas al carnaval. Por otro lado, al carnaval dominicano le hace falta cierto orden. El carnaval no se ha asumido como una tarea nacional aunque, para terminar, el carnaval es una cosa muy seria para el pueblo.













REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Da Matta, Roberto. Carnavais, malandros y heróis. Para una sociología do dilema brasileiro. Zahar Editores, Río de Janeiro, 1979.
Del Castillo, José & García Arévalo, Manuel. Carnaval en Santo Domingo. Edt. Amigo del Hogar, Santo Domingo, 1987.
Cabral, Sergio. As escolas de samba de Rio de Janeiro. Editora Lumiar, Rio de Janeiro, 1996.
Gómez de Silva, Guido. Breve diccionario etimológico de la lengua española. Fondo de Cultura Económica, México, 1981.
Guerrero, José G. El carnaval: sus orígenes y dimensión. Entrevista-reportaje de Pedro Canó. Revista Caña Brava, No. 49, 25 de febrero 2000, pp.17-22.
Lizardo, Fradique. Bailes dominicanos, en INTEC: Folklore, volumen V, Editora Corripio, Santo Domingo, 1981, pp.131-140.
Peguero Guzmán, Luis Alejandro. “Carnaval ¿dentro o fuera de Cuaresma?: la manipulación en la información especializada”. Suplemento Cultural de El Caribe, 17 de abril de 1999, p.15.
Rosenberg, June. El gagá. Religión y sociedad de un culto dominicano. Un estudio comparativo. Editora de la UASD, Santo Domingo, 1979.
Tejeda Ortiz, Dagoberto. Cultura popular e identidad nacional. Tomo I, Editora MEDIABYTE, Consejo Presidencial de Cultura-Instituto Dominicano de Folklore, Santo Domingo, 1998.
1 Lic. José G. Guerrero. Profesor de Antropología, Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) e Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC). Subdirector del Museo del Hombre Dominicano

viernes, 3 de diciembre de 2010

UNION CARNAVALESCA DEL DISTRITO NACIONAL

En la noche de ayer día 2 de Diciembre fue juramentada la directiva de la Unión Carnavalesca del Distrito Nacional.
La directiva que dirigirá la UCADI es la siguiente:
JOSE GUILLERMO MIESES ...... PRESIDENTE
JOSE MIGUEL DE LA ROSA ..... VICE PRESIDENTE
WILLIAM GARCIA ............. SEC. GENERAL
CARLOS MANUEL TAVARES ...... SEC. DE FINANZAS
ALEXIS CARVAJAL ............ SEC. DE ORGANIZACION
FLAVIO HERNANDEZ ........... SEC. DE PRENSA Y PROPAGANDA
FRANCISCO TAVERA ........... 1ER. VOCAL
BELKIS AMARILIS DELDAGAO ... 2DO. VOCAL
JULIO ENCARNACION .......... 3ER. VOCAL (ASESOR)
LA ELECCION DE ESTA UNION CARNAVALESCA FUE DE FORMA UNANIME POR MAS DE 40 CARNAVALEROS PRESENTE EN LA ASAMBLEA.
A trabajar por el Carnaval del Distrito Nacional fue el slogan de culminacion de la asamblea.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Richard Minier .... Descansa en Paz

La ASOCIACION DE DIABLOS COJUELOS UNIDOS, INC. (ADIU) RINDE HOMENAJE A RICHARD MINIER
Por José (Pepe) Mieses.




Tristeza, dolor y pesar nos embarga a todos los carnavaleros del Distrito Nacional y del país por la irreparable perdida de un amigo, un hermano un carnavalero de la talla de Richard Minier. Joven jovial, alegre, siempre amigo que acaba de partir a destiempo.
Joven despierto, dirigente político de la juventud del sector de Villas Agricolas, respetuoso, creador de la Comparsa Nueva Generacion, fue directivo de la ADIU y actual Sec. General del Bloque de Comparsa de Villas Agricolas. Será enterrado en el día de hoy 19 de Noviembre del 2010 a las 11 de la mañana en el cementerio Cristo Redentor.
La ADIU, COCADI Y UCADI Rendimos homenaje al compañero Richard Minier
Paz a su alma.

domingo, 14 de noviembre de 2010

En el país de los Ciegos........... El tuerto Es,........



En una canción emblemática del Caballo Mayor Johnny Ventura dice "Ademas no hay peor Ciego como aquel que no quiere ver", una vez mas se convocan a las ovejas al corral para dormirles con sueños, metáforas, discursos en un lenguaje rebuscado, con una retorica o teoría sin entendimiento, y lo peor con un soez e irreverente manejo del moderador, intentando convertir un irrespeto a los expositores, como un chiste de muy mal gusto con un gran manejo de los sinónimos ante el plenario de borregos, pero aparentemente eso es lo que nos merecemos los carnavaleros de la Capital.

Señores hasta cuando seguiremos aguantando este irrespeto, que mas que provocar sensibilizarnos en temas tan transcendentales como la Industrialización de una Pasión como lo es el Carnaval, intentando despertar en los Actores Culturales, las venas económicas y convertirlos en Micro Empresarios del Carnaval, donde podrán crear de forma directa una vía para recibir al fin, un beneficio económico directo a sus bolsillos, al transformar lo simple y cotidiano en un elementos de compra y venta, nos desalienta.

Cuales son esos elementos, una camiseta, una gorra, un llavero, un porta vaso, una mini careta, un diablito Cojuelo, un Califé en miniatura o un Roba la Gallina, o crear series de mini cuadros, calcomanias, elementos alegóricos a cada comparsa, asociación, bloque o unión carnavalesca, con los cuales se generen nuevos ingresos y nos quitemos la ropa de mendigos que solo esperan febrero para ver CUANTO HAY.

Irónicamente, como si hubiese caído del cielo a solo 3 pisos debajo del Foro, dentro de la misma convocatoria, estaba una exposición de venta de estos mismos elementos, nada mas y nada menos creados por artesanos que nunca en su vida se han puesto un disfraz de carnaval, mientras nos seguimos preguntando "Cuanto Hay" (ver fotos).

Quieren saber Cuanto Hay? Toda Cantidad de Dinero, mucho mas de las dádivas que han recibido en toda la historia de disfrazarse en carnaval, pero es una decisión de AHORA, es una Decisión de propuestas, es una decisión de poner a volar la imaginación y hacerlo realizable, pues cada domingo de febrero desde el 2004 el carnaval de la capital tiene un escenario de 4 fines de semana, que esta dispuesto a gastar y comprar las cosas con las cuales se muestren para beneficiarnos como comunidad cultural.

Ya esta bueno para seguir haciéndole el DÚO a un grupúsculo de personas que quieren dirigirnos sin brújula ni GPS, que solo quieren enfrentarnos (DIVIDES Y VENCERÁS), pues están en contra de todo y a favor de nada, gente que solo han auspiciado de manera burda el rompimiento y desmembramiento de instituciones incentivando las nuevas divisiones con falsas promesas.

Como se repite tanto en la historia las falsas profecías, como escudados en un cargo publico, se reviste de impunidad cuando en su practica llego a traicionar a quien lo protegió y beneficio durante algo mas de 4 años, en ese tipo de personas es que nosotros estamos apostando nuestro éxito, queriendo borrar todo el pasado, no ombe No, despertemos de estos encantadores de serpiente.

Napoleon al atrapar a un General desertor lo mando a fusilar y este como todo cobarde al sentir su muerte un infarto lo mato y Nap0leon al saberlo lo mando al paredor a fusilar aun su deceso, diciendo "EL TRAIDOR NI CON LA MUERTE PAGA SU TRAICIÓN, FUSILENLO", que bueno que ya hemos despertando y estamos conociendo las tantas facetas de engaños.

Que pena que la bondad y el buen deseo de cooperar y dejar un legado tangible a su paso por el Ministerio de Cultura de Jose Rafael Lantigua, no cuente con los colaboradores capaces de engrandecer el legado de la primera Identidad Cultural Dominicana, EL CARNAVAL.



Modelo de cuadros, con tecnica de pintura sobre mosaico


Modelo de Porta Vasos, con la técnica de resina sobre madera

Bandeja completa junto a los porta vasos en la técnica de la resina

miércoles, 10 de noviembre de 2010

UNIDAD EN EL CARNAVAL DEL DISTRITO NACIONAL


UNIDAD EN EL CARNAVAL DEL DISTRITO NACIONAL
Buenas expectativas se presentan para el carnaval del 2011,
todo nos indica un buen carnaval para el Distrito Nacional.
Esperamos transitar unidos todo el camino que nos conlleva
a la organización de este evento que cumplirá ya 7 años de iniciado.
Los tropezones verdaderamente hacen que levantemos los pies y es de Tonto tropezar dos veces con la misma piedra, es por ello que con ojos abiertos y el corazón en la mano nos hemos propuesto realizar la unificación necesaria para el éxito nueva vez del carnaval del Distrito.
Hemos caminados con pasos lentos en ocasiones pero precisos, pasos inteligentes que a pesar de los malos deseos se ha logrado imponer la organización y la calidad de las agrupaciones del Distrito Nacional.
La organización del carnaval 2010 y los resultados finales han producido expectativas de calidad y confianza en los dirigentes de las Asociaciones, Bloques y Movimientos. Pero hay que permanecer siendo celosos guardianes del buen trabajo y la distribución equitativa de los recursos que se obtienen producto de la organización.
Estemos atentos a todas las informaciones que serán impartidas por los carnavaleros que presidimos el Comité de Carnaval, se escucharan voces tendente a producir lo contrario de lo que aspiramos, esas son voces que procuran el caos, el divisionismo y la anarquía. Esas voces no serán escuchadas en esta oportunidad y combatidas con el trabajo al que estamos dispuestos ofrecer cada una de las comparsas, cada uno de los personajes y cada uno de los carnavaleros del Distrito Nacional. Un Distrito unido será capaz de acelerar el proceso y reducir el tiempo que hemos perdidos en divisiones, y ambiciones personales.
Que tu Asociación, tu Bloque, tu Movimiento te represente, te defienda y te organice, a tu institución es que debe escuchar y acercarte para que te mantenga informado. Si eres de la Mobacadina, del Blocadevic, del Bloque de Comparsa de la Zona Colonial, del Bloque de Villa María, del Bloque de Villas Agrícolas, de Asocodina o de la ADIU espera las informaciones que te llegaran a su debido tiempo, ellos te convocaran a reuniones o encuentros para conformar un bloque sólido y unificado. Recuerda que unidos somos fuertes, divididos solo somos un número más. Muchos sectores prefieren tenernos divididos no le demos ese gusto.
El Slogan actual es EL DISTRITO UNIDO VENCERÁ.

viernes, 29 de octubre de 2010

Otro Desatino de la Dirección General de Gestión y Carnaval……

El miércoles 26 de octubre fuimos convocados por tercera vez al ministerio de cultura, para tratar aspectos concernientes al festival de bandas que se realizaría el sábado 30, apenas 4 días de la fecha indicada.

Oh Sorpresa, esta convocatoria contrario a lo que esperábamos era para entregarnos una misiva que ya publicamos, enumerando 4 razones por la cual la Dirección General de Gestión Cultural y Carnaval del Ministerio de Cultura suspendía la actividad.

La misma convocatoria nos presentaba un nuevo cuadro de actores responsables del evento, que cosas, una vez más fuimos vilmente burlados y ahora con la cara de carnavaleros, pues ha sido una estrategia muy eficaz, hasta el momento, tener en un alto porcentaje de los empleados de la dependencia en cuestión, a carnavaleros distritales.

Hace 2 meses fuimos gentil y efusivamente convocados a participar en lo que se pretendía cambiar la historia de las bandas callejeras de redoblanteros y elevarlos en el contexto de expresiones informales a la formalización del género musical, para mí, esta era la materialización de uno de mis sueños musicales, ya que de esta forma y a través de Cultura, era incentivado de manera Oficial, por parte del estado, como lo estable la constitución de la república, los aportes de nuestra cultura y folklore.

Desde aquí comenzó el trabajo incesante de lograr por parte de los capitalinos y del gran santo domingo (Sin mencionar que también habían bandas del Interior), que nos consta, iniciar ensayos, preparativos, musicalización, pentagramas y arreglos musicales para la competencia, ya que apenas restaban 8 fines de semana y la competencia se tornaba interesante.

Desde el primer día, en lo particular algo me resulto extraño, ya que el Director Responsable Ramón Lachapell, no se hiso presente en la Sala de Arte Ramón Oviedo, estando presente en su oficina, cosa que nos extrañó, pues siempre él toma la cabeza de sus iniciativas, ausentándose en la segunda convocatoria y ni pensar pasar en el desplante de la tercera, tanto así que la carta de la cancelación del evento la firmaron de orden, que extraña causalidades, presumiblemente al no dar la cara, seria la excelente excusa de que cualquier acción que su equipo gestor haya hecho, El, No tiene conocimiento, o simplemente se salieron de contexto y así no desgasta su imagen, donde aparecerá como mediador cuando, como en casos anteriores, se presente una crisis o un tranque y como el Ángel San Ramón lo resuelva…. ya ese sistema de lucha de motines y redoblantes lo hemos erradicado en el Distrito, ahora las luchas son de propuestas y de ejemplos, no de palabras ni alharacas y mucho menos de amenazas.

Esta burla, pues así la considero, irrespeta una vez más el sacrificio de hombres y mujeres que a destiempo aceleraron un proceso, donde giran abruptamente sus gastos de vida y hasta empeñan prendas para poder hacer un trabajo digno y con apenas 96 horas se le cancela la actividad, no es justo, no es loable, es una desconsideración.

Lo enumero así, ya que desde el principio de las acciones, como mencione, algo olía mal en Dinamarca, y queremos hacer el relato de una presunción de este desplante, donde presumiblemente pudo pasar lo siguiente; "a raíz de haber terminado el evento de Bayaguana, quedo impregnado el termino Ali Banda, que de paso nosotros lo que tenemos es una Banda Sonora, no una Ali banda, de aquí nace la idea de hacer un evento donde se destaque el género y podamos como ministerio sacar partida de este boom, le planteamos al Ministro un Festival que se podría convertir anual, con el apoyo de Patrocinadores el evento se hace solo, Cultura no tiene que poner un centavo, pues aprovechando la plataforma de la Capital Americana de la Cultura, podemos conseguir buenos y mejores patrocinadores, hacemos el evento y hasta dinero a Cultura le puede sobrar".

En el mejor de los casos siguiendo con la presunción que se pudo haber utilizado decimos lo siguiente " Hablamos con Cervecería (olvidaron que era año de Festival Presidente de Música Latina) conseguimos que nos den esto y lo otro, hablamos con Brugal (no pensaron que tenían Festival del Merengue en Bávaro) nos completan lo que nos falta, tenemos a la Lotería, como contra parte del Estado, ahí están los premios y unos gastos de Logística, tenemos a la gente de Coca Cola, porque uno que trabaja en la Dirección es amigo de un Jefe ahí, buscamos a Ciclón que también son amigos, hablamos con el Ayuntamiento, que nos preste su Tarima Nueva y unos policías municipales para la seguridad, usamos las vallas nuestras, hablamos con la gente de diseño del ministerio, hacemos un afiche decente, tengo un amigo que me puede grabar el anuncio de la radio y todo está montado"

Hasta aquí todo va bien, en palabras y promesas, seguimos con la presunción "Pasan los días, mientras las bandas comienzan a ensayar y a re armar a sus músicos, la producción que se supone es de la dirección de gestión, siendo la ideóloga del proyecto arranca dando sus tumbos, oh sorpresa, comienzan a llegar los NO PODEMOS, NO TENEMOS PRESUPUESTO, SE NOS COMPLICO, EL ESTADO NOS NECESITA, ESE GASTO NO ES PRIORIDAD y las demás razones que tienen las empresas e instituciones para hacer desvanecer los anhelos y deseos de todo productor, pero eso lo sabían desde hace más de un mes y se entretuvieron (nos entretuvieron) en mentiras, nos mantuvieron en el secreto, yo lo tengo resuelto, mañana me dan respuesta y demás excusas fruto de la ineficacia y la inexperiencia en manejar eventos de esta índole, ya que hablando de producción ni siquiera sabían lo que era un Rider para Orquesta, ni tenían contemplado un Sound Check, nunca hablaron de un Stage Role, ni Stage Ride, como si fuera latas o locos viejos que tienen que hacer lo que ellos digan y como ellos digan, sin ningún sentido rítmico musical respetando a un auditorio"

Llega la segunda convocatoria, aquí fue lo bueno, pues nos convocaron sin discurso, sin agenda, sin planteamientos y se resoluto de manera grupal tres cosas, 1º. Queda la convocatoria abierta, 2º. El premio Único y excluyente de 100,000.00 se divide en 3, RD$ 50, 30 y 20 mil pesos y 3º. Se establecen los 5 minutos como tope, con reglas y penalización, bueno, ahora si la cosa coge sazón y se pone buena, pues se tomaron en cuenta planteamientos hechos de manera individual llevados al plenario, socializándolo con los demás compañeros(Todo en la mente de nosotros los actores).

Ya para esta 2da. Convocatoria, podemos deducir que en la dirección de gestión era un secreto a voces que el evento no iba, ya que los patrocinadores no habían entrado, todavía la producción estaba en el veremos y el indetenible reloj traicionando los sueños, los que solo existieron en un jingle, un afiche y en las notas musicales de los pentagramas nuestros, los mismos que nunca nos abandonaran.

En la 3ra. y última reunión, se debatió ácidamente un tema, donde los que fueron señalados como objetables no han entendido aun, o no quisieron entender, para estar en una competencia y que la misma eleve una credibilidad que motive mañana a cualquier banda a participar año tras año en la misma, necesita reglas claras, reglas que adviertan las normas, condiciones objetables, como la de juez y parte, instrumentación, limitaciones, método de evaluación, sanciones y las razones para la descalificación de los competidores, a fin de evitar sorpresas o descredito de los ganadores, permitiendo a los participantes enfrentarse en buena lid.

Cabe destacar, que en la convocatoria de cancelación, se vislumbró la posibilidad de poder compensar los gastos que las bandas han realizado en sus ensayos y eventos relativos al festival, con la contratación, apoyo logístico y otras actividades más, hasta tanto se realice la fecha del evento, esto está por demostrarse.

Ojala este ejemplo nos siga ensenando la necesidad inminente de salir de la sombra y permitirnos cada día mas nuestra independencia de acción, a fin de tenerlos siempre como auspiciadores, como canalizadores, como lo establece la Ley 41-00 y los articulados constitucionales, siendo ejes motrices de la publicidad y expansión, mas no del origen.


 

Una Burla Burda a los Indefensos…………………. ASÍ NO, DESPIERTEN……….


 

DIRECCION GENERAL DE GESTION Y CARNAVAL CANCELA FESTIVAL




martes, 26 de octubre de 2010

Un ABSURDO!!!

Por Eddy Matos


"Además lo considero como una idea descabellada", así califico Dagoberto Tejeda Ortiz el nuevo plan que promueve la Dirección de Gestión y Carnaval, del Ministerio de Cultura planteada durante el Pre Congreso de Carnaval 2010.

Por mi condición de haber llegado tarde(algo muy extraño en mi), me perdí el banquete servido en la entrada del Pre Congreso de Carnaval en la sede del Museo de Arte Moderno "MAM", solo mis oídos y presencia pudo vivir la acida y reacia negación ante el planteamiento previo, expuestas por los participantes que si llegaron a tiempo.

Para el 2010, tuvimos a bien preparar y presentar una propuesta para una Gran Gala del Carnaval Popular Dominicano, a ser realizada en el Estadio Olímpico Félix Sánchez, en el cual se desarrollara una actividad de carácter privado y con una participación de empresas Patrocinadoras y por demás con la venia del Ministerio de Cultura.

Este Evento sería un evento paralelo, competitivo y no clasificatorio de los Carnavales Locales, en el cual se presentaran las mejores muestras del Carnaval Dominicano el 4to. sábado de Febrero, en el escenario mencionado aquí y luego de una depuración de las comparsas a presentar, se realizaría una combinación jamás utilizada en el país; TALENTO, ARTISTAS, COMPARSAS en un gran Escenario.

Cosas de la vida, para el 2010 fue imposible realizarlo y esas mismas cosas, convirtieron el carnaval del Distrito Nacional en el Mejor de toda su Historia, en asistencia y calidad representativa (Contrario a Todas las Expectativas).

Hoy se lleva el proyecto sino es él mismo nuestro uno primo hermano y se eleva a Nacional, pues se pretende realizar varios, en varias localidades, pero bien, que es lo que se pretende, Eliminar los Carnavales Locales, Debilitar los Ya existentes, Monopolizar lo que realmente se quiere presentar en el Desfile Nacional, estropeando la imparcialidad e independencia de estos carnavales???

De paso aun es la fecha y el Distrito Nacional no ha podido publicar su tradicional resultado de las puntuaciones del Desfile de Carnaval, razón la cual aún desconocemos, tronchando la cadena exitosa de ser el ÚNICO Carnaval Dominicano, que publica Resultados, Publica Ingresos y Gastos en apenas Días de terminar el Carnaval, por suerte Ya no les da vergüenza de decirlo públicamente.

Que quieren hacer con nosotros, que necesitan de nosotros que aún no han tenido, mientras más nos maltratan, más nos abren los Ojos a estar a distancia del Ministerio, no por nosotros, sino porque No nos quieren cerca, ya que si no es con transparencia, no estamos, y de transparente no tienen nada, olvidando las legislaciones que OBLIGAN a ser Transparente, Abiertos y Públicos, quedando a expensas de violación a la Ley.

Y si nos toca hablar de Ley, quiero dejar citado el siguiente articulo de la Ley 41-00, que crea la Secretaria de Estado de Cultura, hoy y gracias a la nueva Constitución El Ministerio de Cultura "

Capítulo II
Principios Fundamentales

Artículo 2.- Se adoptan en esta ley, a manera de política de Estado los principios fundamentales que se señalan a continuación:

1. La cultura dominicana en sus múltiples manifestaciones constituye la base de la nacionalidad y de la actividad propia de la sociedad dominicana en su conjunto, como proceso generado individual y colectivamente por los dominicanos y dominicanas. Dichas manifestaciones que constituyen parte integral de la identidad y la cultura dominicanas, se nutren, además, de los altos valores de la cultura universal y se enriquecen mutuamente.

2. Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten.

3. Toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de los productos científicos, literarios o artísticos de que sea autora.

4. El respeto de los derechos humanos, la convivencia pacífica y la comprensión entre los pueblos, la democracia participativa, la solidaridad, la interculturalidad, el pluralismo, la tolerancia, la igualdad entre los sexos y la cooperación internacional basada en un orden político y económico justo, son valores culturales fundamentales.

5. El Estado impulsará y estimulará los procesos, proyectos y actividades culturales en un marco de reconocimiento y respeto por la diversidad y variedad cultural de la Nación dominicana.

7. El Estado, en ningún caso, ejercerá censura sobre la forma y el contenido ideológico y artístico de las realizaciones y proyectos culturales, y garantiza, además, la libre circulación y la difusión de todo tipo de información cultural, científica y tecnológica.

8. Constituye una obligación primordial del Estado y de las personas valorar, proteger, rescatar y difundir el patrimonio cultural de la Nación."

Mis letras sobrarían a partir de este momento, queda pendiente un análisis mas profundo de esta Ley y su Reglamento de Aplicación, ya que en la misma no se menciona en lo absoluto la palabra CARNAVAL.


lunes, 25 de octubre de 2010

La corrupción según Borja

Las frases que voy a copiar son de Rodrigo Borja, ex presidente de Ecuador contenidas en su "Enciclopedia de la Política":

"Mandar es hacerse creer, tener crédito, suscitar confianza. El poder descansa sobre un sistema de creencias. La corrupción gubernativa... erosiona la autoridad, afecta la credibilidad de los órganos del poder y se convierte en una de las acechanzas más peligrosas contra la gobernabilidad democrática de un pueblo porque corroe los valores ético-sociales sobre los que descansa la organización comunitaria...

No es fácil hablar de la etiología de la corrupción. Puede ser un problema educativo y cultural. La precaria formación ética que ofrece el sistema educacional, el egoísmo exacerbado, el afán por el dinero fácil, la ley del menor esfuerzo... todo esto en el marco de una sociedad hedonista, en la cual el dinero es la medida de todas las cosas- son seguramente algunas de las causas de la inmoralidad administrativa. Y en la medida en que ésta va tornándose crónica, puede convertirse en un problema de idiosincrasia muy grave.

A veces los regímenes políticos se convierten en cleptocracias. En ellos la corrupción se institucionaliza... y la honestidad es vista casi como una extravagancia.

En ocasiones la corrupción alcanza también a los partidos políticos... lo cual acaba con toda esperanza de regeneración, porque si los que están en el poder y los que aspiran a estarlo forman parte de la cultura de la corrupción, entonces las posibilidades de revertir una situación tan negativa se tornan muy escasas..."


 

Cualquier casualidad de lo ocurrido durante el Fin de Semana, son cosas de la vida, solo casualidades de la vida……..

domingo, 10 de octubre de 2010


EL COOPERATIVISMO
Dr. José G. Mieses (Pepe)
Introducción
El Ministerio de Cultura está poniendo en la mano de los carnavaleros un instrumento valioso, quizás es el mejor aporte que el ministerio de cultura ofrece al sector popular, sin minimizar la otorgación de pensiones a un grupo de valiosos y legendarios actores de nuestra cultura popular.
El instrumento a que nos referimos es con relación al cooperativismo, y lo valioso del aporte es que comprendiendo las limitaciones del sector para la toma de iniciativa, es el Ministerio que en relación inversa hace la propuesta. Que se inició éste sábado en uno de los salones del Museo de arte contemporáneo con la presencia de carnavaleros del Distrito Nacional y la Provincia Santo Domingo. Es loable y merecedora de todo crédito esta visión emprendida, esperando que así mismo tengamos los carnavaleros la vista activa y dispuesta a observar a distancia los beneficios que conlleva esta empresa, y el aporte del Ministerio de Cultura.
Esperamos que el Ministerio no desmaye en llevar esto a un feliz termino, y comprenda que la tarea será ardua, y los beneficios inmensos de este proyecto, y de que de manera conjunta busquemos los mecanismos para llevar a cabo el propósito.
Estemos dispuestos al cambio, a la independencia, renunciando al paternalismo de dadivas y prebendas, y al parasitismo acostumbrado, de una vez por todas convirtámonos en un sector carnavalesco nuevo, emprendedor, organizado, disciplinado y moderno.


1.- ¿Qué es el Cooperativismo?
El cooperativismo es una herramienta que permite a las comunidades y grupos humanos participar para lograr el bien común. La participación se da por el trabajo diario y continuo, con la colaboración y la solidaridad.


2.- ¿Cuáles son los valores del cooperativismo?
El cooperativismos, como movimiento y doctrina, cuanta con seis valores básicos. Estos son:
I. Ayuda Mutua.
II. Responsabilidad.
III. Democracia.
IV. Igualdad.
V. Equidad.
VI. Solidaridad.
3.- ¿Cuáles son los principios del Cooperativismo?
Como complemento de los valores señalados, los principios básicos del cooperativismo son siete:
I. Membresía abierta y voluntaria.
II. Control democrático de los miembros
III. Participación económica de los miembros.
IV. Autonomía e independencia.
V. Educación, entrenamiento e información.
VI. Cooperación entre cooperativas.
VII. Compromiso por la comunidad.
4. - ¿Qué es una cooperativa?
La cooperativa es una forma de organizar empresas con fines económicos y sociales, donde lo importante es trabajar en común para lograr un beneficio. Se diferencia de otro tipo de empresa en que es más importante el trabajo de los asociados que el dinero que aportan.
5.- ¿Cuál es el objetivo final del cooperativismo?
El cooperativismo busca desarrollar al HOMBRE, con el valor de la cooperación, de la igualdad, de la justicia, del respeto y del trabajo conjunto.
6.- ¿Cuál es el símbolo o emblema del cooperativismo?
El símbolo del cooperativismo son dos pinos de color verde oscuro, sobre un fondo amarillo, encerrados en un círculo también verde. Los pinos significan inmortalidad, constancia y fecundidad, también la necesidad del esfuerzo común. El círculo significa la unión y la universalidad del cooperativismo. El fondo amarillo representa sol, que es la fuente de la vida para el hombre.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Nuestro Carnaval 2011

Nuestro Carnaval 2011
Por Dr. José (Pepe) Mieses
Las diferencias sociales y educativas en nuestra sociedad son muy marcadas, no todos tenemos la oportunidad de adquirir una adecuada formación educativa y/o familiar. Todo esto se refleja en nuestro comportamiento en todas las actividades de nuestra vida. Solo hay que ver como se manejan los políticos de nuestro país.
Estas diferencias producen en nuestro quehacer carnavalesco una falta de enfoque y de apreciación de cuales son los recursos que tenemos a mano, y de cuales carecemos, sin detenernos a pensar en todo el potencial que tiene el carnaval del Distrito Nacional.

El carnaval que realizamos cada domingo ha crecido y ha madurado. Necesita de la aplicación de mayores recursos de índole intelectual. Me refiero con esto a la utilización de recursos globalizados que se correspondan con los criterios actuales. La falta de unificación de los sectores carnavalescos del distrito nacional, estimulada por la desconfianza, por la falta de visión de hasta donde se puede llevar este carnaval y por las sancadillas provenientes de distintos sectores nos han hecho desperdiciar recursos en asuntos baladíes, que nos han conducido a ningún lado, muy por el contrario nos han retrasado en el avance que necesitamos.

Es hora ya de que para el próximo 2011 se produzca una verdadera unificación de todos los sectores a fin de que podamos trazar políticas inherentes a la integración de diversos sectores de nuestra comunidad al carnaval.

Es necesario que el Sindico del Distrito cumpla con su rol de decir presente en el carnaval del Distrito. Es momento de convertir este carnaval en un atractivo para todos los munícipes del Distrito. Integrar a los bomberos de la ciudad, la Defensa Civil, las Juntas de Vecinos, Escuelas, Clubes que no sea solo un carnaval de carnavaleros sino que sea un carnaval defendido y esperado por todos los moradores de la capital.
Para lograr esto debemos estar todos los carnavaleros debidamente unificados para lograr un carnaval de ensueño. Dejar las pasiones y comprender los pasos firme y sólido que hemos dado en el desarrollo de este carnaval.

La oportunidad de aportar ha llegado, quien opine que sea para aportar no para desunir.